Cómo sembrar y cultivar moringa

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El árbol de moringa es muy resistente y se adapta muy bien a diversos ambientes, por lo que podemos plantarlo sin problemas en diferentes territorios, así como en casa, aunque para que el árbol se pueda desarrollar de la forma más óptima necesita temperaturas de 22° a 35°, es decir, resiste bien los climas húmedos y los cálidos.

 

Cómo sembrar moringa en maceta
Cómo sembrar y cultivar moringa

 

La moringa tiene muchas propiedades nutricionales y medicinales que son de gran beneficio para el cuerpo humano, es por eso que en este post te enseñaremos como plantar Moringa en casa y como cuidar la planta.

 

Cómo plantar moringa

 

Si deseas plantar el árbol de la vida (moringa), para beneficiarte de todas sus propiedades, debes tener en cuenta que existe dos formas de realizar la siembre, una de ellas es por semilla y la otra es a través de esquejes.

 

  1. Plantación con semillas

Si decides realizar la plantación con las semillas, debes germinarlas antes de plantarla, así que debes sumergir las semillas en agua por al menos 24 horas para que la semilla germine de manera más fácil y eficaz.

Humedecer la tierra antes de sembrar la semilla, luego puedes proceder a plantar la semilla directamente al terreno, teniendo en cuenta que la semilla se debe colocar a unos 5 cm de profundidad y que el terreno debe ser arenoso y con un buen drenaje, si bien la planta de moringa es muy resistente y fácil de crecer, te recomiendo que agregues una capa de compost luego de realizar la siembra, de este modo la semilla puede aprovecharse de los nutrientes que el compost le ofrece y así tener un mejor desarrollo.

Luego se debe mantener el suelo húmedo por los siguientes 10 días pero sin exceso, esta planta no requiere de tanta humedad y crece de forma muy rápida, si deseas plantar varias semillas deja espacio de 30 a 60 cm, una planta de la otra.

 

  1. Plantación por esqueje

Esta opción es más rápida que hacer la siembra con semillas, en cuanto al crecimiento de la planta se refiere y es un proceso bastante sencillo.

Selecciona un esqueje de unos 30 cm de largo y 5 cm de diámetro, plántelo a unos 15 cm de profundidad en el suelo, añadimos una capa de compost o fertilizante orgánico y mantenemos el suelo húmedo, con un riego constante pero no en exceso.

 

Cuidados en el cultivo de moringa

 

Como ya se ha mencionado la moringa es una planta muy resistente y que crece muy rápido, pero al igual que los demás cultivos esta planta necesita de una serie de cuidados para que su desarrollo sea el mejor, entre estos cuidados tenemos:

 

  • El árbol de moringa necesita de la exposición al sol para un buen desarrollo, por lo que debes de sembrarlo en un lugar donde pueda recibir la luz solar que necesita.

 

  • Es una planta tropical que se adapta a diferentes climas pero no soporta grandes temperaturas que sobrepasen los 40°, ni temperaturas muy bajas, lo ideal es que el área donde se vaya a sembrar el árbol tenga una temperatura que varié entre 22° y 35°.

 

  • Mantenga un suelo bien drenado y húmedo, el árbol de moringa resiste de buena forma a climas cálidos y sequias, pero el exceso de agua puede pudrir sus raíces.

 

  • Proceda a podar el árbol de 1 a 2 veces por año, esto se realiza debido a que el árbol de moringa alcanza hasta los 10 metros de altura, pero si los podamos, podemos lograr que el árbol crezca a una altura deseada.

 

  • Elimine las ramas viejas y muertas del árbol para favorecer nuevos brotes.

 

  • Evite plantar el árbol en un área con vientos muy fuertes, estos ocasionan daños en el tronco, las ramas y los frutos del árbol.

 

  • Elimine las malas hierbas que crecen alrededor del cultivo de la moringa, de esta forma podemos prevenir plagas y enfermedades al cultivo.

 

Plagas y enfermedades

 

La moringa es un árbol muy resistente a las plagas o enfermedades pero entre las más comunes podemos mencionar:

 

  • Grillo, saltamontes y orugas

Se alimentan de la plana masticándola dañando las hojas, las semillas, los frutos y las flores, estas plagas se generan principalmente en periodos de sequía, donde el aroma de las hojas y flores de la moringa los atraen, si observas un brote de alguna de estas plagas, puedes fumigar tu cultivo para eliminarlas.

 

  • Termitas

Las termitas son otras amigas indeseadas que dañan el cultivo de moringa, para eliminar esta plaga podemos aplicar semillas de neem en el suelo de nuestro cultivo o aplicar una capa de hojas de aceite de recino, de lila persa o de tephrosia.

 

  • Hongos Cercospara y Lycopersici

Son hongos que afectan al cultivo de moringa, dañando las hojas cubriéndolas de una mancha marrón, lo que hace que las hojas cambien de color a amarrillas y causan su muerte, para prevenir estos hongos se puede utilizar productos elaborados a base de mancozeb o maneb.

 

Abono y fertilización

 

abono y fertilización de la moringa
Abono y fertilización

 

El abono o la fertilización debe hacerse antes de sembrar la planta de moringa ya sea por semilla o por esquejes, primero se debe preparar el terreno y se debe mezclar la tierra con compost o fertilizante orgánicos.

Luego se debe aplicar una capa 1 vez cada año, además se puede aplicar una capa en temporada de lluvias, esto ayuda a mantener un suelo más húmedo y prevenir el crecimiento de hierbas malas que pueden ocasionar daño al cultivo de la moringa.

Si hay varios periodos de lluvia al año, se recomienda aplicar una capa de fertilizante para cada periodo, así podemos prevenir que la planta se pudra por el exceso de agua.

Limpieza del cultivo de moringa

 

La limpieza del cultivo de moringa debe realizarse de forma manual y de forma regular, para evitar la maleza que crece alrededor y produce enfermedades o plagas al cultivo, además de consumir los nutrientes que la moringa necesita para su buen desarrollo.

Esta limpieza debe realizarse con mayor frecuencia cuando el cultivo aun es joven, para que la luz del sol pueda alcanzar el tallo de la planta y esta pueda crecer saludable.

Se recomienda que cuando el árbol ya es adulto se elimine las malas hierbas unas 4 o 5 veces al año, además si las frutas o las semillas están presentes en el árbol debe quitar la maleza de él.

Cosecha de la moringa

 

En el cultivo de moringa se puede cosechar tanto las hojas como las semillas, para cosechar las hojas debe hacerse en las mañanas, cuando es el momento más fresco del día y lo puedes hacer retirando las hojas directamente del árbol, ya que estas se desprenden con gran facilidad.

Si deseas cosechar las semillas debes hacerlo apenas se madure, es decir, cuando las frutas se pongan de color marrón y estén secas, de este modo se pueden abrir con facilidad para extraer las semillas, las que debes de almacenar en bolsas y en un lugar seco.

Nota: no se monten en el árbol de moringa para cosechar las frutas, las ramas del árbol son débiles y quebradizas.

 

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